Proyectos

Educ.ar

Artículos por Temas

Fundación Varsavsky
Avenida Bruselas 7, Planta 3
28100 Alcobendas
Madrid, Spain


El blog político de un emprendedor social


A Quién Criticas?

En España hay un serio problema de inmigración ilegal. Solo ayer llegaron unos mil inmigrantes ilegales en pateras a las Islas Canarias.

En Estados Unidos existe el mismo fenómeno, los inmigrantes ilegales llegan a diario cruzando ilegalmente el Rio Grande. En porcentaje, el tema de la inmigración en general es mucho más importante en España que en Estados Unidos.

En los últimos años llegaron a España unos 4 millones de inmigrantes, la mayoría de forma ilegal, y esto representa hoy un 10% de la población. En Estados Unidos el flujo de inmigrantes ilegales es muchísimo menor en términos de población y, sin embargo, el tema es tratado a diario y se llegan a proponer soluciones especialmente violentas y absurdas como la llegada de grupos parapoliciales, de “voluntarios” que cazan inmigrantes ilegales, o la construcción de un gran muro que divida USA y México. Ayer Rodríguez Zapatero estaba hablando de planes opuestos, ideas que suenan muy bien pero que son irrealizables, como planes de ayuda económica a África para frenar la inmigración. USA, con sus 270 millones de habitantes y más del 20% del producto económico global, si puede proveer ayudas significativas a Latinoamérica –que en su conjunto tiene 400 millones de personas pero solo el 5% del producto bruto global– pero igual no lo hace. España con sus 44 millones de habitantes y su producto bruto –que representa menos del 3% del producto mundial– poco puede hacer por 800 millones de africanos, pero su presidente habla del tema argumentando que la solución pasa porque nosotros, los europeos, solucionemos los problemas de África.

Esto me lleva a otra reflexión. Al que tenga El País de ayer le pido por favor que lo mire y vuelva a leer el resto de este post. Al leerlo quiero que se enfoquen en una simple pregunta. ¿Para quién reservan el sentido crítico los españoles en su principal medio? ¿Para los extranjeros o los españoles?
Cada país en el rico occidente parece ahora tener tres grandes tipos de problema:, uno con la inmigración ilegal, otro con el conflicto islámico y el tercero con los temas comunes internos que incluyen temas de regionalismos, salud, seguridad social y educación. Para mi, siendo un inmigrante argentino con doble nacionalidad argentina y española, pero habiendo vivido la mayor parte de mi vida en Estados Unidos, me sorprendo cuando leo El País por como este medio ve estos conflictos.

Mientras que los medios norteamericanos y de otros países europeos ven en la inmigración ilegal y en los movimientos islámicos radicalizados un serio problema de difícil solución, El País publicó ayer una serie de artículos en los que, básicamente, parece opinar que la culpa de estos problemas los tenemos nosotros, los occidentales. Con el tema de África la postura parece no ser que los africanos tienen líderes corruptos que hasta cuando poseen enormes riquezas naturales, como en el caso de Nigeria, las distribuyen entre pocos que envian su dinero a Suiza quitándole oportunidades a sus compatriotas. Leyendo El País cualquiera podría concluir que, básicamente, somos nosotros los que tenemos la culpa de la pobreza y falta de oportunidad que existe en Africa y que ya es hora que paguemos por nuestros pecados devolviéndoles el dinero que les robamos. Lo mismo ocurre con los islamistas de origen británico que perpetraron los atentados del 7 de julio. Leyendo el artículo de El País de ayer parece que somos nosotros, los occidentales, los que maltratamos a diario al inmigrante islámico hasta el punto que a estos individuos no les queda otra que volarnos por los aires cuando salimos por la calle para ir a trabajar ya sea en un 11M o un 7J.

Personalmente, creo que si podemos mejorar en el trato al inmigrante islámico. Lo mismo opina mi amigo Tariq Krim, emprendedor francés de origen argelino, fundador de Netvibes y frecuentemente retenido en aeropuertos, pero por mucha rabia que tenga Tariq muy lejos está él y mis amigos de origen musulmán de “entender” al señor que por sentirse maltratado comete un 11M. Pero luego de esta ola de comprensión hacia el extranjero, la gran sopresa leyendo El País viene de la enorme incomprensión que los periodistas españoles y los comentaristas del periódico parecen tener sobre temas internos españoles. Sobre sus compatriotas.

El País y otros medios españoles reservan mucho espacio para explicar la culpa que tenemos los occidentales en actos de terrorismo islámico o en la pobreza africana, y en cambio se reserva la incomprensión para temas españoles. Así como a los norteamericanos parece que sólo los extranjeros podemos criticarles –ya que ellos siguen embarcados en aventuras equivocadas como la invasión de Irak–, en España nada mejor que un español para criticar ferozmente a otro español. Sugiero recorrer El País enfocándose en los artículos en los que los españoles hablan de temas españoles. Los temas internos españoles, ya sean ETA, políticos o medioambientales son tratados con una crítica durísima, un estilo que parece ser solo reservado para el trato entre españoles. Un español, ya sea madrileño, andaluz, catalán, gallego o vasco, parece siempre más listo para criticar a sus compatriotas que para criticar a los extranjeros.

¿Conclusión? Los norteamericanos alaban a sus compatriotas, critican a los extranjeros. Los españoles alaban a los extranjeros que otros critican, pero critican fuertemente a sus compatriotas. ¿Es sano esto? Personalmente creo que no. Estoy convencido de que a los medios españoles les falta sentido crítico para tratar temas complejos internacionales, pero les sobra sentido crítico cuando se trata de comentar sobre las acciones del vecino. A los estadounidenses les falta autocrítica pero a los españoles no parece hacerle falta porque no más expresar una idea siempre parece que hay otro español listo para criticarla.

Publicado el 21 agosto, 2006